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Y la Razón mató al Espíritu

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Johannes in Ordet

The Word – Ordet (Carl Th. Dreyer, 1955)

He´s crazy!

Johannes: Is it crazy to wish to rescue life?

Johannes!

Esta “vida feliz”  muestra hasta qué punto la vida queda transformada bajo la acción del conocimiento. Mas, entre la vida y la verdad ha habido un intermediario, cosa que Platón y no Aristóteles ha enseñado. Es el amor, el amor que lleva su nombre, quien dispone y conduce la vida hacia la verdad. Y lo propio de este amor es ser tanto más apasionado cuanto más universal y fría es la verdad, cuanto más lejana y más pura.

Pero hace tiempo que el platonismo ha huido del mundo, al menos en lo que hace al amor. El divorcio entre la vida y la verdad filosófica fue ahondándose y fue desapareciendo hasta el rastro de este género de amor, que había ido a anidar en la mística. Pero la mística ha desaparecido también, al menos en su forma más clara, es decir, platónica.

La filosofía moderna no ha pretendido reformar la vida. Por el contrario, quiso transformar la verdad; ha querido trasladar a ella la reforma o transformación que no ha introducido en la vida. Los diversos intentos constituyen la trágica historia de la desesperación de la verdad, que querríamos poder seguir paso a paso, y que constituye lo más hondo de nuestro drama. (…) Ante esta situación cada vez más intolerante, se tuvo que pensar en reformar la verdad, ya que no se reformaba la vida.

Se hace muy difícil aceptar la verdad sin más, pues una vez aceptada hay que someterse a ella“, ha dicho Nietzsche.  La razón de la filosofía moderna es la más violenta: por una parte, la más exigente, y por otra, y esto es lo que ha originado el rencor más que cosa alguna, no lleva dentro de sí la justificación de la esperanza humana. (…)

Y por eso hubo de surgir la otra razón, la razón cercana a la vida y asequible a ella. Mas sucedió que nada dejaba lo que en la vida quiere trascender. Le arrancó hasta la posibilidad de expresarse. Dejó de haber alma y espíritu-

María Zambrano, Confesiones y Guías, Ed. Eutelequia (2011).

Resurrection in OrdetThe Word (1955)

Written by jonlecanda

octubre 15, 2014 at 9:24 am

Amor Omnia

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GERTRUD - CARL Th DREYER - 2

GERTRUD (Carl Theodor Dreyer, 1965)

Gustav: Yo aún te amo, Gertrud.

Gertrud: Amor… Sí, qué gran palabra. Amas muchas cosas… Amas el poder, el honor, te amas a ti mismo, tu inteligencia, tus libros, tus puros habanos… No dudo que a mí también me has amado alguna vez.

Gustav: ¿Cómo puedes decir eso?

Gertrud: Ya… Cuando estamos aquí solos por la noche, puedes pasar horas con la mirada perdida, sin decir ni una sola palabra.

Gustav: Tengo que pensar en muchas cosas

Gertrud: ¿Cosas?

Gustav: Sí, mis asuntos, mi trabajo

Gertrud: ¿Tu trabajo? Sí, como siempre. Tú sólo piensas en tu trabajo

Gustav: ¿Crees que me eres indiferente?

Gertrud: Es peor que eso. Te falta corazón.

(…)

Gustav: Escucha Gertrud, el amor no es suficiente para llenar la vida de un hombre. Eso sería ridículo.

Gertrud: Puede que lo sea pero eso demuestra lo poco que te importo y lo insignificante que será el vacío que dejaré al irme.

(…)

Gertrud: No ha nacido la mujer capaz de enloquecerte. Lo sabes muy bien.

Ni siquiera yo misma soy capaz de entenderlo. Lo único que sé es que estoy muy enamorada.

(…)

Gustav: ¿A dónde vas ahora?

Gertrud: Ya te lo he dicho. ESta noche voy a la Opera. Adiós Gustav.

 GERTRUD - CARL Th DREYER

¿Es suficiente el Amor? Lo que supone locura para el mundo racional, es necesidad del ser-para-el amor. Desde ahí se contempla toda la Realidad, y expresándola en una vida que rebosa genialidad y esperanza.

La vida se origina en el amor, en dos que se funden en uno. La misma vida continúa y crece desde el amor, en una relación de los que miran juntos en la misma dirección. La soledad del individuo, sin embargo, es sentida trágicamente por Camus en una sociedad de individuos empeñados en encerrarse en cabinas telefónicas: físicamente próximos pero mutuamente inaccesibles. Esa impenetrabilidad de los seres humanos aisla: supone el olvido del querer del corazón. Como sucede con toda estructura que impida reconocer la riqueza del prójimo y crecer así en el conocimiento. El marginar el conocimiento en y desde el corazón no logrará la verdadera gnosis, en la que incluso la misma muerte se espera desde el amor, en una vida sentida aún con la tensión y límite de lo finito. Frente al ser-para-la-muerte heideggeriano, también ahora el amor absoluto basta. Como Gertrud, buscarlo y vivirlo supone abrirse a toda mística, misterio y sentimiento: la revolución de la Ternura. Maravíllate…

Mírame, ¿soy bella? / No, pero he amado / Mírame, ¿soy joven? / No, pero he amado / Mírame, ¿estoy viva? / No, pero he amado.

Gertrud: A los 16 años Gertrud escribió su evangelio del amor.

Axel: Recuerdo lo que decía: No hay nada más en la vida excepto amor. Nada. Nada más. ¿todavía mantienes esas palabras? ¿Te arrepientes de algo?

Gertrud: No, no me arrepiento. Y mantengo lo que dije. En la vida sólo hay dos únicas cosas, la juventud y el amor; una ternura infinita y una felicidad apacible, Axel.

Sueños Zambranescos

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cries-and-whispers

Cries and Whispers (Ingmar Bergman, 1972)

Maria: You’ve changed. Is there someone else?

David: There always is. Besides, I thought the problem didn’t interest you.

Maria: It doesn’t.

El alma se adentra en su infierno –muerte y padecer indecible de estar viva-. Su viaje es hacia adentro. Heráclito transmite la llamada de la razón a despertar; el alma órfico-pitagórica, sin oírla, viaja entregada a su delirio. Solamente podremos despertar hundiéndonos en nuestro sueño, diría, si se creyera obligada a contestar a la razón con razones.

Hundirse en el sueño es el origen de música y poesía. Hundirse en el sueño es delirar. Hay una sabiduría del sueño, no reconocida por la razón del hombre despierto, adivinación.

María ZAMBRANO (1955), El hombre y lo divino, Ed. Heteroclásica.

Written by jonlecanda

octubre 10, 2014 at 6:53 pm

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Love the poor, the humble, the oppressed

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Father the-tree-of-lifeMother The_tree_of_life

The Tree of Life (Terrence Malick, 2011)

About my mother and father, my brother. The two of them have been wrestling inside me for ages. This struggle has lasted my whole life -I want you to realize that. They make take on different names -spirit and flesh, good and bad, light and darkness- but they always remain my mother and father. My father cries within me: “Earn money, get rich, use your gold to buy a coat of arms, become a nobleman. Only the rich and the nobility deserve to live in the world. Don ´t be good; once good, you´re finished! If someone chips one tooth in your mouth, break his whole jaw in return. Do not try to make people to love you; try to make them fear you. Do not forgive: strike!”… And my mother, her voice trembling within me, says to me softly, fearfully, lest my father hear her: “Be good, dear Francis, and you shall have my blessing. You must love the poor, the humble, the oppressed. If someone injures you, forgive him!” My mother and my father wrestle within me, and all my life I have been struggling to reconcile them. But they refuse to become reconciled; they refuse to become reconciled, and because of that, I suffer.

Nikos Kazantzakis, Saint Francis. Ed. Simon&Schuster, 1962

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Written by jonlecanda

septiembre 30, 2014 at 12:24 pm

Breaking the waves

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Ordet – The Word (Carl Theodor Drayer, 1955)

“One of the most beautiful and uplifting movies ever made”

Therefore, reader, in these pages you will find the red track made by drops of my blood, the track which marks my journey among men, passions and ideas. Every man worthy of being called a son of man bears his cross and mounts his Golgotha. Many, indeed most, reach the first or second step, collapse pantingly in the middle of the journey, and do not attain the summit of Golgotha, in other words the summit of their duty: to be crucified, resurrected, and to save their souls. Afraid of crucifixion, they grow fainthearted: they do not know that the cross is the only path to resurrection. There is no other path.

Nikos KAZANTZAKIS, The Greek Passion.

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Ordet

Written by jonlecanda

septiembre 30, 2014 at 11:54 am

Gabriel Marcel in America

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Gabriel Marcel

El elemento dinàmico en mi filosofía, en su conjunto, puede considerarse como una obstinada e incansable lucha contra el espíritu de abstraccion. 

During these American travels I had opportunities to meet many men whom I was able to appreciate not only for their high intellect, but also for something even more important in my eyes; their nobility, their kindness, and their spirit of hospitality, of which I have scarcely found the equivalent in my own country. These experiences warrant my saying that the best American is perhaps superior to the European of the same social milieu.


Gabriel Marcel, Autobiography

The age of innocence

The Age of Innocence

“May is a darling; I’ve seen no young girl in New York so handsome and so intelligent. Are you very much in love with her?” Newland Archer reddened and laughed. “As much as a man can be.”

She continued to consider him thoughtfully, as if not to miss any shade of meaning in what he said, “Do you think, then, there is a limit?”

“To being in love? If there is, I haven’t found it!”

She glowed with sympathy. “Ah—it’s really and truly a romance?”

 

Written by jonlecanda

septiembre 20, 2014 at 9:16 pm

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Prisons of finitude!

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Bound for Glory (Hal Ashby, 1976)

Pauline: I am very sorry that there are so many people who have nothing.
Woody Guthrie: Sure. Course you are. Sorry don’t get the hay in. So you ladle ‘em up the soup and dish out a little charity?
Pauline: Well, we’re not all as gifted as you are. Some of us just do the best we can.
Woody Guthrie: Pauline, let me tell you somethin’. When I. . .well, when I was on the road, I met a lot of different kinds of people. There was bums and freeloaders. There was families that was torn apart. And poor people that just was achin’ for some kind of work. And men that are just tryin’ to get somewhere. Anywhere. They all got somethin’ in common, that every one of them had somethin’ to give me. Then you meet some man that’s got some money, and he’ll be… tied up and anxious. The human thing is just gone. It’s just gone, cos he’s afraid. Afraid that he’s gonna lose somethin’. He’s afraid to smile, cos somebody’s gonna swipe his teeth out his mouth.

You yourself are in flow. You are the river.

And it is only in the water that you yourself can learn how to swim. The wise among men seek to fathom the foundations of existence, but all they can do is to describe one wave of the current. In their portrayal, the flowing has congealed and can again become true only if they repeatedly release the picture they have painted back into change. The greedy among them have launched many projects: they have thrown rocks into the water in order ot dam up the stream; in their system, they contrived to invent an Isle of Eternity, and then they puffed up their hearts like balloons, all of it so as to catch eternity in the trap of one blissful Now. But they caught only air and they burst, or, turned as if by witchery into an Imaginary Idea, they wholly forgot to live, and the stream calmly washed over their corpses. No: the law is in the river and only by running you seize it. Perfection lies in fullness of journey. For this reason, never think you have arrived. Forget what lies behind you; reach out for what lies before you. Through the very change in which you lose what you have snatched up you will at last be transformed into what you crave for with such longing.

Hans Ur Von Balthasar, Heart of the World

Written by jonlecanda

septiembre 15, 2014 at 1:03 am

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