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on creativity, science and tolerance

In Cold Blood

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On November 15, 1959, in the small town of Holcomb, Kansas, four members of the Clutter family were savagely murdered by blasts from a shotgun held a few inches from their faces. There was no apparent motive for the crime, and there were almost no clues.

Truman Capote, In Cold Blood (1966)

Why does man feels so sad in the twentieth century? (…) Why is it that the only time I ever saw my uncle happy during his entire life was the afternoon of December 7, 1941, when the Japanese bombed Pearl Harbor? (…) Why do more people commit suicide in San Francisco, the most beautiful city in America, than in any other city?

Walker Percy, The Message in the Bottle (1954)

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The Silence of the Lambs (Johnatan Demm, 1991)

Hannibal Lecter: Look for severe childhood disturbances associated with violence. Our Billy wasn’t born a criminal, Clarice. He was made one through years of systematic abuse.

Why is it that a man riding a good commuter train from Larchmont to New York, whose needs and drives are satisfied, who has a good home, loving wife and family, good job, who enjoys unprecedented “cultural and recreational facilities,” often feels bad without knowing it?

Why is it that if such a man suffers a heart attack and, taken off the train at New Rochelle, regains consciousness and finds himself in a strange place, he then comes to himself for the first time in years, perhaps in his life, and begins to gaze at his own hand with a sense of wonder and delight?

Walker Percy, The Message in the Bottle, 1954

The Great Depression.- Nature, November 13 2014) Thus, the Prozac-science cannot help to answer none of the above.

Written by jonlecanda

noviembre 16, 2014 at 1:45 am

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Elogio de la Estulticia (Morias Enkomion)

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The Bridge on the River Kwai (David Lean, 1957)

[after speaking with Nicholson and Saito, neither of whom will relent]

Major Clipton: Are they both mad? Or am I going mad? Or is it the sun?

[last lines]

Madness! Madness!

Vienen a continuación los filósofos, hombres venerables por su barba y su capa, que proclaman que sólo ellos saben, viendo a los demás mortales como sombras volantes. La suya es una deliciosa forma de locura, que les lanza a crear infinitos mundos y a medir el sol, la luna y las estrellas y el universo como con el dedo y con una guita. Sin dudarlo un momento se pronuncian sobre las causas del rayo, del viento, de los eclipses y demás fenómenos inexplicables, como si tuviesen acceso a los secretos de la naturaleza, arquitecto del mundo, o como si acabaran de bajar del consejo de los dioses. La naturaleza, en tanto, se ríe a carcajadas de ellos y de sus conjeturas. Lo cierto es que no saben nada con certeza, y buena prueba de ello es la interminable contienda entre ellos sobre cualquier tema. No saben nada, aunque proclamen que lo saben todo: se desconocen a sí mismos y no ven siquiera la fosa abierta a sus pies, ni la roca con que puedan tropezar, sea porque están cegatos, sea porque tiene la cabeza a pájaros. A pesar de ello, se pavonean de poder captar las ideas, los universales, las abstracciones, la materia prima, la esencia (quiddidad), la individualidad (ecceidad), y cosas tan sutiles que, a mi juicio, no podría percibir el mismo Linceo.

El desprecio al vulgo llega al colmo cuando tras trazar unos triángulos, cuadriláteros, círculos y otras figuras matemáticas, amontonados unos sobre otros y arremolinados en una especie de laberinto, despliegan en línea todo el ejército de letras del alfabeto, volviéndolas luego a colocar en filas más cerradas, como queriendo echar polvo a los ojos de los más ignorantes. No faltan tampoco los que predicen el futuro consultando a las estrellas, prometiendo milagros, más que maravillosos. Y tienen la suerte de encontrar todavía gente que les crea!

Elogio de la Locura, Erasmo

erasmo-de-rotterdam

“Pasar por loco a tiempo, es el colmo de la sabiduría” (Horacio)

“El hombre con su saber se embrutece” (Jeremías, 10, 14)

Written by jonlecanda

noviembre 10, 2014 at 2:15 am

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Vivir, unidad de la intimidad

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Jeanne d arc
Jeanne d’Arc (Carl Th. Dreyer, 1928)

Judge: How old are you?

Jeanne d’Arc: [counts on her fingers] Nineteen… I think.

Unamuno parte de su multitud, quiere liberarse de ella para alcanzar al personaje verdadero al que se siente encadenado sin saber quién es, pues no se lo han dicho, como a nadie se lo han dicho. Sólo Cristo, en esta tragedia de nuestra tradición, parece que supo quién era y a lo que venía. Los hombres jamás lo supimos y, así, la vida, la vida de cada uno ha sido la persecución de este yo verdadero. La vida entera, con eso que se llama la experiencia, no es sino el doble proceso de eliminación de nuestros yos multitudinarios, de nuestros muchos imaginarios, y la salida y salvación de nuestra nada para alcanzar, por fin, la unidad.

(…)

Y, sin embargo, fue [Unamuno] un hombre de un solo pensamiento. Pensamiento que es al par acción, acción la más activa entre todas, llamar al fondo dormido de los españoles para que despertara. No elaboró un sistema, ni lo quiso; ninguna otra cosa le hubiera horrorizado tanto.

(…)

Persona es lo que aspira y necesita del resucitar. La vida de don Miguel fue un aprendizaje, un entrenamiento para la resurrección.

Y bien, ¿no es esto español, profunda, terriblemente español, y no debería ser universal? ¿No es, en todo caso, la pasión de un hombre, de una cultura por abrazarse mas allá de todo cálculo, de toda razón, a esa esperanza que es la raíz de la existencia, núcleo íntimo de un existencialismo verdadero que es el vivir del alguien, no del algo, del alguien que no sabe si es, que no lo sabrá, que no aceptará el ser, si no es, a la par, en la eternidad y en el tiempo? Pero ello, ¿no explicaría todas las grandezas, las glorias, las hazañas y tambien los desvaríos, los errores y, sobre todo, el fracaso, el espléndido fracaso de España en su historia?

María Zambrano, Unamuno, Ed. Mondadori (2003).

Sobre don Miguel de Unamuno: Amor o Pedagogía

Vivir o tras la unidad de la intimidad. Acerca de un don, sin métodos o sistemas (cfr. A Rossellini tale on Paul K. Feyerabend)

Written by jonlecanda

noviembre 1, 2014 at 4:55 pm

La crisis antropológica

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day-of-wrathDies Irae – Day of Wrath (Carl Th. Dreyer, 1943)

Rev. Absalon Pederssøn: There is nothing so quiet as a heart that has ceased to beat.

Parece ser el núcleo de la catástrofe europea la pérdida efectiva de ese centro o espacio interior. (…) En la actual crisis de Europa aparece con suficiente claridad que el más hondo padecimiento que el hombre sufre es la asfixia por falta de espacio vital. Espacio vital que se ha pedido a gritos sin lucidez alguna, pues claro es que no puede corresponder al espacio geográfico, en que un pueblo domina a los demás. Se trata de una transposición a términos sociales y políticos de algo más hondo, de ese espacio vital que al faltar produce la asfixia de toda vida humana.

De su tiempo comprometido en la búsqueda de ese centro del hombre más allá de la conciencia y de la inconsciencia, empujado sin tregua por la necesidad de una revelación y anterior a toda revolución individual, confundida en esa interioridad que ha perdido su propia imagen, asfixiado por fin, en el angosto espacio vital en que ha quedado reducido. Y bajo todo ello, el conflicto único entre filosofía y religón, entre razón y fe, dislocación dolorosísima que padeció cuanto duró su vida. Don Miguel de Unamuno.

María Zambrano, Unamuno, Ed. Mondadori (2003).

More: The Anthopological Crisis of Scientific Innovation (2014)

Written by jonlecanda

octubre 21, 2014 at 3:30 pm

Y la Razón mató al Espíritu

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Johannes in Ordet

The Word – Ordet (Carl Th. Dreyer, 1955)

He´s crazy!

Johannes: Is it crazy to wish to rescue life?

Johannes!

Esta “vida feliz”  muestra hasta qué punto la vida queda transformada bajo la acción del conocimiento. Mas, entre la vida y la verdad ha habido un intermediario, cosa que Platón y no Aristóteles ha enseñado. Es el amor, el amor que lleva su nombre, quien dispone y conduce la vida hacia la verdad. Y lo propio de este amor es ser tanto más apasionado cuanto más universal y fría es la verdad, cuanto más lejana y más pura.

Pero hace tiempo que el platonismo ha huido del mundo, al menos en lo que hace al amor. El divorcio entre la vida y la verdad filosófica fue ahondándose y fue desapareciendo hasta el rastro de este género de amor, que había ido a anidar en la mística. Pero la mística ha desaparecido también, al menos en su forma más clara, es decir, platónica.

La filosofía moderna no ha pretendido reformar la vida. Por el contrario, quiso transformar la verdad; ha querido trasladar a ella la reforma o transformación que no ha introducido en la vida. Los diversos intentos constituyen la trágica historia de la desesperación de la verdad, que querríamos poder seguir paso a paso, y que constituye lo más hondo de nuestro drama. (…) Ante esta situación cada vez más intolerante, se tuvo que pensar en reformar la verdad, ya que no se reformaba la vida.

Se hace muy difícil aceptar la verdad sin más, pues una vez aceptada hay que someterse a ella“, ha dicho Nietzsche.  La razón de la filosofía moderna es la más violenta: por una parte, la más exigente, y por otra, y esto es lo que ha originado el rencor más que cosa alguna, no lleva dentro de sí la justificación de la esperanza humana. (…)

Y por eso hubo de surgir la otra razón, la razón cercana a la vida y asequible a ella. Mas sucedió que nada dejaba lo que en la vida quiere trascender. Le arrancó hasta la posibilidad de expresarse. Dejó de haber alma y espíritu-

María Zambrano, Confesiones y Guías, Ed. Eutelequia (2011).

Resurrection in OrdetThe Word (1955)

Written by jonlecanda

octubre 15, 2014 at 9:24 am

Amor Omnia

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GERTRUD - CARL Th DREYER - 2

GERTRUD (Carl Theodor Dreyer, 1965)

Gustav: Yo aún te amo, Gertrud.

Gertrud: Amor… Sí, qué gran palabra. Amas muchas cosas… Amas el poder, el honor, te amas a ti mismo, tu inteligencia, tus libros, tus puros habanos… No dudo que a mí también me has amado alguna vez.

Gustav: ¿Cómo puedes decir eso?

Gertrud: Ya… Cuando estamos aquí solos por la noche, puedes pasar horas con la mirada perdida, sin decir ni una sola palabra.

Gustav: Tengo que pensar en muchas cosas

Gertrud: ¿Cosas?

Gustav: Sí, mis asuntos, mi trabajo

Gertrud: ¿Tu trabajo? Sí, como siempre. Tú sólo piensas en tu trabajo

Gustav: ¿Crees que me eres indiferente?

Gertrud: Es peor que eso. Te falta corazón.

(…)

Gustav: Escucha Gertrud, el amor no es suficiente para llenar la vida de un hombre. Eso sería ridículo.

Gertrud: Puede que lo sea pero eso demuestra lo poco que te importo y lo insignificante que será el vacío que dejaré al irme.

(…)

Gertrud: No ha nacido la mujer capaz de enloquecerte. Lo sabes muy bien.

Ni siquiera yo misma soy capaz de entenderlo. Lo único que sé es que estoy muy enamorada.

(…)

Gustav: ¿A dónde vas ahora?

Gertrud: Ya te lo he dicho. ESta noche voy a la Opera. Adiós Gustav.

 GERTRUD - CARL Th DREYER

¿Es suficiente el Amor? Lo que supone locura para el mundo racional, es necesidad del ser-para-el amor. Desde ahí se contempla toda la Realidad, y expresándola en una vida que rebosa genialidad y esperanza.

La vida se origina en el amor, en dos que se funden en uno. La misma vida continúa y crece desde el amor, en una relación de los que miran juntos en la misma dirección. La soledad del individuo, sin embargo, es sentida trágicamente por Camus en una sociedad de individuos empeñados en encerrarse en cabinas telefónicas: físicamente próximos pero mutuamente inaccesibles. Esa impenetrabilidad de los seres humanos aisla: supone el olvido del querer del corazón. Como sucede con toda estructura que impida reconocer la riqueza del prójimo y crecer así en el conocimiento. El marginar el conocimiento en y desde el corazón no logrará la verdadera gnosis, en la que incluso la misma muerte se espera desde el amor, en una vida sentida aún con la tensión y límite de lo finito. Frente al ser-para-la-muerte heideggeriano, también ahora el amor absoluto basta. Como Gertrud, buscarlo y vivirlo supone abrirse a toda mística, misterio y sentimiento: la revolución de la Ternura. Maravíllate…

Mírame, ¿soy bella? / No, pero he amado / Mírame, ¿soy joven? / No, pero he amado / Mírame, ¿estoy viva? / No, pero he amado.

Gertrud: A los 16 años Gertrud escribió su evangelio del amor.

Axel: Recuerdo lo que decía: No hay nada más en la vida excepto amor. Nada. Nada más. ¿todavía mantienes esas palabras? ¿Te arrepientes de algo?

Gertrud: No, no me arrepiento. Y mantengo lo que dije. En la vida sólo hay dos únicas cosas, la juventud y el amor; una ternura infinita y una felicidad apacible, Axel.

Sueños Zambranescos

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cries-and-whispers

Cries and Whispers (Ingmar Bergman, 1972)

Maria: You’ve changed. Is there someone else?

David: There always is. Besides, I thought the problem didn’t interest you.

Maria: It doesn’t.

El alma se adentra en su infierno –muerte y padecer indecible de estar viva-. Su viaje es hacia adentro. Heráclito transmite la llamada de la razón a despertar; el alma órfico-pitagórica, sin oírla, viaja entregada a su delirio. Solamente podremos despertar hundiéndonos en nuestro sueño, diría, si se creyera obligada a contestar a la razón con razones.

Hundirse en el sueño es el origen de música y poesía. Hundirse en el sueño es delirar. Hay una sabiduría del sueño, no reconocida por la razón del hombre despierto, adivinación.

María ZAMBRANO (1955), El hombre y lo divino, Ed. Heteroclásica.

Written by jonlecanda

octubre 10, 2014 at 6:53 pm

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